La corrupción, el desempleo, la estafa a los ahorristas, la desfachatez de la Corte Suprema y de la justicia en general; la impunidad de los grandes delincuentes, la inseguridad en las calles y ahora, el hambre que mata niños en un país con más hectáreas sembradas que en toda Europa y con más vacas que habitantes. Los males de Argentina son agobiantes. Hay responsables directos e indirectos de esta desgracia. Los directos son los que se enriquecieron robando el dinero del pueblo. Algunos de éstos están en campaña haciendo promesas de futuro bienestar. Los indirectos somos cada uno de nosotros que no hicimos todo lo que pudimos para frenarlos; más todavía, los indiferentes, los que no se meten en nada, los que sólo se ocupan de sus finanzas personales. Y aunque con las recetas del FMI los chicos pobres no coman, los políticos siguen desesperados por lograr un acuerdo.
Lula recibe a un Brasil con enormes problemas sociales. Pero sabe que necesita una Argentina económicamente sana para ayudar a su comercio y políticamente fuerte para enfrentar al Norte cuando le lleguen las presiones de los capitales internacionales. Por eso prometió colaborar con el gobierno que subiere.
Saddam dijo a los inspectores “adelante, muchachos” y por ahora no se puede bombardear Irak. Mientras tanto, Bush busca otra cosa para entretener a los norteamericanos.
Gracias a todos los que vinieron a posar para la foto “Personalidades 2002”. Esperamos que queden contentos con la cara que pusieron. Gracias, también, a los que no pudieron venir pero nos apoyan con sus anuncios y colaboraciones.
“Qué feo estabas, varón, a la luz clara del sol.”
Nue, Canciones, García Lorca.